1936, memorias del silencio

LA GUERRA CIVIL EN LA PANTALLA

La representación de la Guerra Civil española y de sus víctimas a través del cine ha variado profundamente a lo largo de las diferentes etapas históricas que discurren desde 1936 hasta la actualidad. En la primera etapa, la del período 1936-1939, el país se desgarró en dos bandos enfrentados que llevaron a cabo una producción cinematográfica militante y de propaganda –sobre todo de carácter documental-, de objetivos obviamente antagónicos. Pero en los campos semánticos de ambos bandos la palabra “mártir” y “martirio” fue recurrente para referirse a las víctimas civiles de los bombardeos aéreos sobre las poblaciones.
Al acabar la guerra, en el periodo que va de 1939 hasta 1942, con el triunfalismo de los vencedores fascistas alentado por las victorias militares de Hitler en el continente europeo, el cine franquista produjo un ciclo de películas de propaganda que pretendían legitimar su sublevación militar y que predicaban el revanchismo y el exterminio del enemigo. La incertidumbre acerca del desenlace de la guerra mundial y la posterior victoria aliada hicieron que este período desapareciese de las pantallas a finales de 1942 y que hasta 1948 no se reanudase la representación de la Guerra Civil en el cine de ficción.
Entre 1948 –fecha de En un rincón de España- y 1975 se impuso, a través de la censura, una nueva consigna oficial en el cine franquista. A partir de entonces el enemigo republicano debía ser recuperado por el régimen, con la condición de que se arrepintiera de sus “errores políticos” y se sometiera de modo sumiso a la dictadura. En muy pocas ocasiones los directores pudieron eludir esta consigna panfletaria, como hicieron Víctor Erice en El espíritu de la colmena (1973) o Carlos Saura en La prima Angélica (1974).
A partir de 1976, tras la muerte de Franco, se abrió paso una nueva mirada política sobre la Guerra Civil y sus víctimas. Desapareció el maniqueísmo político anterior y se denunció –tanto en el género documental como en la ficción- el golpe de estado militar que originó la contienda. Pero puesto que la República había sido derrotada no pudo tratarse aquel episodio con triunfalismo, sino desde la descalificación de los golpistas o desde la melancolía, exhibiendo una simpatía solidaria hacia los vencidos y sus víctimas. Desde aquel año el temario de la Guerra Civil ha inspirado más de un centenar de largometrajes a los cineastas españoles.

Román Gubern

 

 

Translate »
Redimensionar imagen